Coordinación es “la interacción armoniosa y en lo posible económica de los músculos, nervios y sentidos, con el fin de traducir acciones cinéticas precisas y equilibradas, y reacciones rápidas y adaptadas a cada situación” (Ortega y Blázquez, 1982 en Conde y Viciana, 2001). Es decir, es que ordena y sincroniza las fuerzas internas de la persona y las “pone de acuerdo” con las fuerzas externas, para solucionar un problema motriz en forma equilibrada y económica (Muraro, s/d).
Una buena coordinación de movimientos presenta las siguientes cualidades (Muraro, s/d):
• Precisión del movimiento: equilibrio corporal seguro.
• Economía del movimiento: equilibrio en el gasto energético
• Fluidez del movimiento: equilibrio en la dimensión temporal.
• Elasticidad del movimiento: equilibrio en la elasticidad muscular.
• Aislamiento del movimiento: equilibrio en la elección de los músculos.
• Adaptación del movimiento: capacidad de adaptación y cambio según la situación del momento percibida por los sentidos.
• Regularización de la tensión: cambio rápido de la tensión a relajación.
Las mejoras coordinativas experimentan su mejor grado de crecimiento entre los 4 y 7 años, debido a las necesidades del niño de moverse, su curiosidad, los impulsos de jugar, de intentar, de probar; los movimientos desacoplados convirtiéndose en acciones armoniosas y sencillas (Muraro, s/d).
La coordinación es un concepto que engloba una multitud de aspectos de la motricidad. De acuerdo a Lora Risco (1991 en Conde y Viciana, 2001) hay tres niveles de coordinación:
1. Coordinación Sensoriomotriz: que es la relación entre el movimiento y los diferentes campos sensoriales.
2. Coordinación Perceptivomotriz: se refiere a la organización de los datos sensoriales por los que se conoce la presencia de un objeto exterior en función de las experiencias recibidas, deseos, capacidades entre otras.
3. Coordinación General: referente a la participación dinámica o estática de todos los segmentos del cuerpo al ajustarse a un objetivo propuesto. La coordinación general, sirve de base a todos los movimientos, estando presente en todas las habilidades básicas (www.educajob.com). Se pueden establecer tres categorías dentro de la coordinación general
. Coordinación locomotora
. Coordinación manipulativa
. Equilibrio
. Destrezas, que es toda actividad motora que incluye la manipulación o manejo de objetos. La adquisición de una destreza se produce cuando el individuo empieza a acortar la distancia que existe entre un movimiento tal cual lo ejecuta y un esquema preconcebido. Destreza y habilidad están muy relacionadas, aunque para hacer una diferenciación, el término habilidad puede ser más generalizado que el de destreza (www.educajob.com).
La mejor edad para intervenir en los procesos coordinativos es entre los 6 y 11 años (Beraldo y Polletti, 1991, Conde y Viciana, 2001), aunque entre los 4 y 7 es cuando las mejoras coordinativas experimentan su mayor grado de crecimiento (Hahn, 1988 en Conde y Viciana, 2001).
En definitiva, la edad para emprender este camino es desde el nacimiento, ya que cuanto antes, hay mayor riqueza motriz y mayor repertorio donde buscar una solución a un problema determinado (Conde y Viciana, 2001).
La coordinación es una de las principales capacidades para el desarrollo de las habilidades y destrezas motrices, de forma que posibilita dominar todo tipo de desplazamientos, girar sobre los diferentes ejes corporales, manipular objetos, mejorar la fuerza muscular, entre otras.


